El Rincón del Nómada

El Rincón del Nómada
La libre soledad del ermitaño es el terreno más fértil para que germine y florezca la creatividad. (Foto propia, julio 2014. Isleta del Moro, Almería)

jueves, 20 de abril de 2017

Retrato íntimo

Retrato realizado por mi amigo Antonio Beguer

No soy joven ni bello y carezco de bienes de fortuna... Lo que me hace muy afortunado, porque, si a alguien agrado, sé que es por otras cosas.

FRM [20/04/2017]

miércoles, 19 de abril de 2017

Ayer

Foto propia, disfrutando momentos.

Ayer ha sido un día feliz rematado con más alegría al cruzar el umbral de las cero horas de hoy.

El pajarillo que es mi nieta más pequeña e incuba amplias alas, piando como corresponde al nido que la alberga, cumplió ayer su primer año fuera del huevo materno.

Ayer terminé la lectura de una novela, prestada o ¿regalada? por mi hija mayor, conmovedora para mí por los ecos de su entramada historia resonando en la mía, más que por su calidad literaria que tampoco está mal.

También ayer, recibí por correo postal —en un inesperado alarde de rápida eficacia— mi ejemplar de la ansiada edición en papel del excelente libro "Diario de una fuga", afectuosamente dedicado por su autora, mi querida y admirada amiga Isabel Martínez Barquero. De inmediato he iniciado su relectura con avidez, descubriendo nuevamente, ya en sus primeras cuarenta páginas, lo mucho de mí mismo que encuentro entre sus magníficas letras.

Y ayer, al sonar las doce campanadas que abrían la puerta de hoy, y como si de una Cenicienta inversa se tratase, la magia del recuerdo se hizo presente tangible y me vistió con sus mejores galas en el dintel de un incomparable aniversario, llenando mis sueños de amapolas.

Gracias a la vida que me sigue dando tanto... en días como ayer.

FRM [19/04/2017]

miércoles, 5 de abril de 2017

Volver a vivir

Guardar el álbum de los ayeres,
abriendo las páginas
a nuevas imágenes
que adormecen viejas miradas.

Enterrando memorias
y celebrando ocasos
en crepúsculos previos
a nuevas glorias.

Olvidar el acre sabor
de mentiras y traiciones
sufridas con gran dolor
en malhadadas ocasiones.

Losar de indiferencia
la honda fosa malsana
que oculta y agusana
la tóxica presencia.

Recuperar el hambre de piel
con desayunos de alientos,
compartiendo almohada y silencios
entre tactos de miel.

Resucitar las certezas,
poder sentir, seguro
y en todo, la firmeza
de un sólido futuro...

Eso es... volver a vivir.

FRM [20/02/2017]

La luz de la transparencia. Foto propia, Palacio de Cristal (Madrid)